Cómo se preparan los bancos neerlandeses para el cumplimiento de DORA en 2026

La Ley de Resiliencia Operativa Digital (DORA) impone requisitos estrictos a las instituciones financieras de toda la Unión Europea, que son plenamente aplicables desde enero de 2025. A diferencia de marcos anteriores, DORA establece obligaciones vinculantes para la administración de riesgos TIC, respuesta a incidentes, pruebas de resiliencia operativa y supervisión de riesgos de terceros, enfocándose en vulnerabilidades sistémicas que han expuesto a los bancos a ataques de ransomware, ataques a la cadena de suministro e interrupciones de servicio.

Los bancos neerlandeses operan en un mercado concentrado donde los servicios digitales sustentan las transacciones diarias de millones de clientes. Una sola falla operativa puede desencadenar sanciones por incumplimiento normativo, dañar la reputación y provocar riesgos de liquidez en cascada. La preparación de los bancos neerlandeses para cumplir con DORA depende de su capacidad para integrar controles de resiliencia operativa en los marcos GRC existentes, proteger datos sensibles en ecosistemas de terceros y demostrar preparación para auditorías bajo la supervisión de De Nederlandsche Bank.

Este artículo explica los requisitos operativos y técnicos que deben cumplir los bancos neerlandeses, los controles arquitectónicos necesarios para proteger sistemas TIC y flujos de datos sensibles, y cómo la preparación para el cumplimiento se traduce en resiliencia medible y capacidad de defensa regulatoria.

Resumen Ejecutivo

DORA exige que los bancos neerlandeses implementen marcos integrales de administración de riesgos de seguridad TIC, establezcan protocolos de clasificación y reporte de incidentes, realicen pruebas avanzadas de resiliencia y mantengan una supervisión continua de proveedores críticos de servicios de terceros. El cumplimiento requiere coordinación entre áreas de riesgos, TI, seguridad, legal y compras. Los bancos neerlandeses deben mapear todos los sistemas TIC, clasificar los flujos de datos, aplicar controles de arquitectura de confianza cero sobre datos sensibles y generar registros de auditoría inmutables que satisfagan tanto DORA como regulaciones existentes como PSD2 y GDPR. Con DORA en plena vigencia desde enero de 2025, los bancos deben demostrar cumplimiento activo mediante inversión estratégica en estructuras de gobernanza, controles tecnológicos y capacidades de TPRM que vayan más allá de simples listas de verificación de cumplimiento.

Puntos Clave

  • Punto clave 1: DORA exige obligaciones exigibles de administración de riesgos TIC, reporte de incidentes, pruebas de resiliencia y supervisión de terceros que los bancos neerlandeses deben operacionalizar. El incumplimiento expone a las instituciones a sanciones regulatorias, interrupciones operativas y daños reputacionales que pueden erosionar la confianza de clientes y accionistas.

  • Punto clave 2: Los bancos neerlandeses deben mapear todos los sistemas TIC y clasificar los flujos de datos sensibles en infraestructura interna, entornos en la nube e integraciones con terceros. La visibilidad de estos flujos permite aplicar controles proporcionales, detectar anomalías y demostrar preparación para auditorías ante exámenes regulatorios.

  • Punto clave 3: La protección de datos basada en confianza cero y los controles de acceso conscientes de los datos aseguran que la información sensible de clientes, instrucciones de pago y presentaciones regulatorias permanezcan protegidas durante todo su ciclo de vida. Estos controles reducen el riesgo de accesos no autorizados, exfiltración y cifrado por ransomware durante interrupciones operativas.

  • Punto clave 4: Los registros de auditoría inmutables y los mapeos de cumplimiento proporcionan la evidencia necesaria para demostrar el cumplimiento de DORA ante los reguladores. Los bancos deben correlacionar registros técnicos con procesos de negocio, cronologías de incidentes e interacciones con terceros para cumplir con las obligaciones de reporte y justificar decisiones de administración de riesgos.

  • Punto clave 5: Integrar controles relacionados con DORA con plataformas SIEM, SOAR, ITSM y GRC permite la detección automatizada, orquestación de respuesta y monitoreo continuo del cumplimiento. Esta integración reduce el esfuerzo manual, acelera la remediación y mejora la resiliencia operativa en toda la organización.

Comprendiendo los Requisitos de DORA para Instituciones Financieras Neerlandesas

DORA establece un marco regulatorio unificado para la resiliencia operativa digital en toda la Unión Europea. Para los bancos neerlandeses, esto implica alinearse con cinco pilares: administración de riesgos TIC, gestión y reporte de incidentes relacionados con TIC, pruebas de resiliencia operativa digital, administración de riesgos TIC de terceros y acuerdos de intercambio de información.

El pilar de administración de riesgos TIC exige que los bancos adopten un marco de gobernanza integral que incluya responsabilidad a nivel de junta directiva, procesos de evaluación de riesgos, plan de respuesta a incidentes y capacidades de monitoreo continuo. Los bancos neerlandeses deben documentar políticas que cubran todo el ciclo de vida de los sistemas TIC, desde la adquisición e implementación hasta la gestión de cambios y desmantelamiento, reflejando el apetito de riesgo, el contexto operativo y el entorno regulatorio del banco.

El pilar de gestión y reporte de incidentes exige plazos estrictos y criterios de clasificación. Los incidentes TIC mayores deben reportarse a De Nederlandsche Bank dentro de las cuatro horas posteriores a su detección, con informes intermedios y finales siguiendo plantillas estructuradas. Los bancos deben definir umbrales de clasificación de incidentes según el impacto operativo, la exposición de clientes y el riesgo sistémico, manteniendo registros de incidentes que rastreen causas raíz, acciones de remediación y lecciones aprendidas.

El pilar de pruebas de resiliencia operativa va más allá de las evaluaciones tradicionales de vulnerabilidades. DORA exige escenarios avanzados que simulen ataques reales, compromisos en la cadena de suministro e interrupciones prolongadas de servicio. Los bancos deben realizar pruebas de penetración dirigidas por amenazas al menos cada tres años, con resultados validados por expertos calificados. El alcance de las pruebas debe cubrir funciones críticas, sistemas TIC centrales y dependencias de proveedores de servicios de terceros, con resultados que informen hojas de ruta de remediación revisadas por la alta dirección y la junta directiva.

El pilar de administración de riesgos de terceros aborda el riesgo de concentración cuando los bancos dependen de un número reducido de proveedores de nube, procesadores de pagos o proveedores de software. Los bancos neerlandeses deben mantener un registro de todos los acuerdos contractuales que involucren servicios TIC, clasificar a los proveedores según su criticidad y exigir cláusulas contractuales alineadas con los requisitos de DORA. Deben realizar la debida diligencia antes de incorporar proveedores, monitorear el desempeño durante el ciclo de vida del contrato y establecer estrategias de salida que prevengan el bloqueo con proveedores. Esta obligación se extiende a subcontratistas y cuartas partes.

Mapeo de Sistemas TIC y Flujos de Datos Sensibles

Los bancos neerlandeses operan cientos de aplicaciones, bases de datos e interfaces que procesan transacciones de clientes, gestionan el riesgo crediticio y respaldan el reporte regulatorio. Lograr el cumplimiento de DORA requiere un inventario completo de estos sistemas, incluyendo infraestructura local, entornos de nube privada, servicios de nube pública y configuraciones híbridas. Los bancos deben documentar los flujos de datos que atraviesan estos sistemas, identificando dónde se crean, almacenan, procesan, transmiten y archivan los datos sensibles.

Mapear los flujos de datos sensibles revela riesgos ocultos. Las instrucciones de pago pueden pasar por pasarelas de terceros que carecen de cifrado adecuado. Los registros de clientes pueden residir en bases de datos heredadas sin controles de acceso modernos. Las presentaciones regulatorias pueden circular por sistemas de correo electrónico que no soportan registros de auditoría inmutables. Cada flujo representa un posible punto de falla durante una interrupción operativa o un ciberataque.

Los bancos deben clasificar los datos según obligaciones regulatorias, impacto en el negocio y requisitos de confidencialidad. Los datos personales sujetos a GDPR, los datos de pagos sujetos a PSD2 y la información sensible al mercado sujeta a MAR requieren controles adaptados. La clasificación de datos debe ir más allá de etiquetas estáticas hacia políticas dinámicas que regulen cómo se mueven los datos entre fronteras organizacionales, cuánto tiempo permanecen accesibles y quién puede autorizar excepciones. Una vez que los bancos mapean y clasifican los flujos de datos, pueden aplicar controles proporcionales que equilibren seguridad y eficiencia operativa.

Implementación de Marcos de Administración de Riesgos TIC y Gobernanza

El cumplimiento de DORA depende de estructuras de gobernanza que asignen responsabilidades claras para la administración de riesgos TIC. Los bancos neerlandeses deben designar a un miembro del órgano de administración responsable de supervisar la resiliencia operativa digital, apoyado por comités especializados que coordinen riesgos, TI, seguridad, legal y compras. Esta persona debe tener suficiente autoridad para hacer cumplir políticas, asignar recursos y escalar asuntos a la junta directiva.

Los marcos de gobernanza deben integrar los requisitos de DORA con las disciplinas de administración de riesgos existentes. Los bancos ya mantienen marcos para riesgos de crédito, mercado, liquidez y operacionales. La administración de riesgos TIC debe insertarse en esta estructura más amplia, incorporando consideraciones TIC en evaluaciones de riesgos empresariales, actualizando declaraciones de apetito de riesgo para reflejar amenazas digitales y alineando métricas TIC con indicadores clave de riesgo a nivel de junta directiva.

Las políticas deben cubrir todo el ciclo de vida de los sistemas TIC. Las políticas de adquisición deben exigir a los proveedores demostrar cumplimiento con estándares de seguridad y obligaciones contractuales. Las políticas de desarrollo deben imponer prácticas de codificación segura, revisiones de código y pruebas de vulnerabilidades. Las políticas de gestión de cambios deben requerir evaluaciones de impacto, procedimientos de reversión y revisiones post-implementación. Las políticas de respuesta a incidentes deben definir rutas de escalamiento, protocolos de comunicación y requisitos de preservación de evidencia. Las políticas de continuidad del negocio deben identificar objetivos de tiempo y punto de recuperación, así como escenarios de conmutación por error para funciones críticas.

Los bancos neerlandeses deben documentar estas políticas de manera que demuestren alineación con los requisitos de DORA. Los documentos deben referenciar artículos específicos, explicar cómo los controles satisfacen obligaciones regulatorias e incluir evidencia de implementación. Esta documentación se convierte en la base para la preparación de auditorías y exámenes regulatorios.

El monitoreo continuo es esencial para mantener la efectividad de la gobernanza. Los bancos deben establecer indicadores clave de riesgo que rastreen disponibilidad de sistemas, frecuencia de incidentes, cumplimiento de parches y desempeño de terceros. Deben revisar estas métricas regularmente, escalar anomalías y ajustar controles ante amenazas emergentes.

Establecimiento de Protocolos de Clasificación y Reporte de Incidentes

Los requisitos de reporte de incidentes de DORA imponen plazos ajustados y criterios estrictos de clasificación. Los bancos neerlandeses deben definir qué constituye un incidente relacionado con TIC, establecer umbrales para incidentes mayores e implementar flujos de trabajo que aseguren notificación oportuna a De Nederlandsche Bank. Esto requiere coordinación entre centros de operaciones de seguridad, equipos de respuesta a incidentes, departamentos legales y alta dirección.

Los bancos deben clasificar los incidentes según varias dimensiones: duración de la interrupción del servicio, número de clientes afectados, pérdida financiera, impacto reputacional y potencial de contagio sistémico. Un incidente mayor podría ser un ataque de ransomware que cifra bases de datos de clientes, un ataque DDoS que inhabilita la banca en línea por más de dos horas o un compromiso en la cadena de suministro que expone datos de tarjetas de pago.

La notificación inicial a De Nederlandsche Bank debe realizarse dentro de las cuatro horas de clasificar un incidente como mayor. Esta notificación incluye información preliminar sobre la naturaleza del incidente, sistemas afectados, impacto estimado y acciones iniciales de respuesta. Los bancos deben enviar un informe intermedio en un plazo de 72 horas con más detalles sobre causas raíz, medidas de contención y avance en la recuperación. Un informe final, debido en un mes, debe incluir un análisis integral, lecciones aprendidas y acciones de remediación planificadas.

Los bancos neerlandeses deben implementar controles técnicos y procedimentales que permitan la detección y clasificación rápida de incidentes. Los sistemas SIEM deben correlacionar registros de endpoints, dispositivos de red, servicios en la nube e integraciones con terceros. Las alertas automatizadas deben activar flujos de trabajo de respuesta a incidentes que asignen tareas, escalen asuntos y documenten acciones. Los playbooks deben guiar a los respondedores en contención, preservación de evidencia, comunicación y recuperación.

Realización de Pruebas Avanzadas de Resiliencia Operativa

DORA exige que los bancos neerlandeses prueben su resiliencia operativa mediante escenarios que simulen amenazas reales e interrupciones prolongadas. Los escaneos de vulnerabilidades y auditorías de cumplimiento tradicionales no son suficientes. Los bancos deben realizar pruebas de penetración dirigidas por amenazas, ejercicios de red team y simulaciones integrales de continuidad del negocio que pongan a prueba funciones críticas y revelen dependencias ocultas.

Las pruebas de penetración dirigidas por amenazas imitan tácticas, técnicas y procedimientos de adversarios sofisticados. Los testers intentan vulnerar defensas perimetrales, escalar privilegios, moverse lateralmente en redes, exfiltrar datos sensibles e interrumpir servicios críticos. Estos ejercicios revelan brechas en capacidades de detección, debilidades en controles de acceso y configuraciones incorrectas que las herramientas automatizadas no detectan. Los bancos deben realizar estas pruebas al menos cada tres años, con mayor frecuencia para sistemas que soportan funciones críticas o enfrentan amenazas elevadas.

Los ejercicios de red team van más allá al simular ataques coordinados que combinan exploits técnicos, ingeniería social e intentos de acceso físico. Estas pruebas evalúan la capacidad del banco para detectar y responder a campañas multivectoriales, coordinar operaciones de seguridad y equipos de respuesta a incidentes, y comunicarse con la alta dirección y reguladores durante una crisis.

Las simulaciones de continuidad del negocio prueban la capacidad del banco para mantener funciones críticas durante interrupciones prolongadas. Los escenarios pueden incluir un ataque de ransomware que cifra sistemas bancarios centrales, un desastre natural que inhabilita un centro de datos principal o un ataque a la cadena de suministro que compromete un proveedor crítico. Los bancos deben demostrar que pueden activar sistemas de respaldo, redirigir transacciones, comunicarse con clientes y restaurar operaciones normales dentro de los objetivos de recuperación definidos.

Los resultados de las pruebas deben informar hojas de ruta de remediación que prioricen vulnerabilidades de alto impacto, aborden debilidades sistémicas y mejoren capacidades de detección y respuesta. Los bancos deben rastrear el avance de la remediación, validar correcciones mediante nuevas pruebas y reportar resultados a la alta dirección y la junta directiva.

Diseño de Programas de Pruebas de Resiliencia que Reflejen Amenazas Reales

Los programas efectivos de pruebas de resiliencia reflejan el panorama de amenazas en evolución y el contexto operativo específico del banco. Los bancos neerlandeses deben incorporar inteligencia de amenazas que identifique campañas activas de adversarios, vulnerabilidades zero-day y técnicas de ataque emergentes. Deben adaptar los escenarios a su tecnología, base de clientes y presencia geográfica.

Los bancos deben definir cuidadosamente el alcance de las pruebas para equilibrar exhaustividad y estabilidad operativa. Las pruebas deben cubrir sistemas críticos sin interrumpir servicios en vivo ni exponer a los clientes a riesgos inaceptables. Esto se logra programando pruebas en ventanas de mantenimiento, utilizando entornos de prueba aislados que reflejen la configuración de producción y estableciendo reglas claras de participación para evitar consecuencias no deseadas.

Los programas de pruebas también deben abordar dependencias de terceros. Los bancos deben evaluar si sus proveedores críticos cuentan con capacidades robustas de resiliencia operativa, si las cláusulas contractuales permiten al banco probar los controles del proveedor y si los mecanismos de conmutación por error funcionan según lo previsto.

Los resultados deben documentarse de manera que satisfagan los requisitos de DORA y respalden la preparación para auditorías. Los bancos deben generar informes de pruebas que describan objetivos, metodología, hallazgos, calificaciones de riesgo y planes de remediación. Deben rastrear el avance de la remediación, escalar ítems vencidos y validar la efectividad mediante nuevas pruebas.

Gestión del Riesgo TIC de Terceros en el Ecosistema de Proveedores

Los bancos neerlandeses dependen de cientos de proveedores de servicios de terceros para infraestructura en la nube, procesamiento de pagos, licencias de software, servicios de ciberseguridad y aplicaciones especializadas. DORA reconoce esta dependencia e impone obligaciones estrictas para identificar, evaluar, monitorear y gestionar el riesgo TIC de terceros. Los bancos deben tratar a los terceros críticos como extensiones de su propio entorno TIC, sujetos a la misma gobernanza, controles y supervisión.

El primer paso es construir un registro integral de todos los acuerdos contractuales que involucren servicios TIC. Este registro debe incluir nombres de proveedores, servicios prestados, duración del contrato, clasificación de criticidad e información de contacto relevante. Los bancos deben actualizar el registro de manera continua al incorporar nuevos proveedores, renovar contratos o finalizar relaciones. El registro sirve de base para evaluaciones de riesgo, planificación de auditorías y reportes regulatorios.

Los bancos deben clasificar a los proveedores según su criticidad. Los proveedores críticos son aquellos cuya falla o compromiso afectaría materialmente la capacidad del banco para prestar servicios esenciales, cumplir obligaciones regulatorias o mantener la estabilidad financiera. Los proveedores críticos reciben una debida diligencia, monitoreo y cláusulas contractuales reforzadas.

Las cláusulas contractuales deben alinearse con los requisitos de DORA. Los contratos deben otorgar al banco derechos para auditar controles del proveedor, acceder a informes de incidentes y terminar acuerdos si el proveedor no cumple con estándares de seguridad o resiliencia. Los contratos deben exigir que los proveedores notifiquen al banco de inmediato sobre incidentes, vulnerabilidades o acciones regulatorias que afecten los servicios prestados. También deben abordar acuerdos de subcontratación, exigiendo a los proveedores obtener el consentimiento del banco antes de involucrar cuartas partes y trasladar obligaciones de seguridad equivalentes.

El monitoreo continuo es esencial para gestionar el riesgo de terceros durante todo el ciclo de vida del contrato. Los bancos deben revisar métricas de desempeño de proveedores, evaluaciones de seguridad, informes de auditoría y notificaciones de incidentes. Deben realizar revisiones periódicas de debida diligencia que reevalúen calificaciones de riesgo, validen la efectividad de controles e identifiquen preocupaciones emergentes.

Las estrategias de salida previenen el bloqueo con proveedores y aseguran la continuidad del negocio. Los bancos deben documentar cómo trasladarían servicios a proveedores alternativos, internalizarían servicios o los descontinuarían si un proveedor crítico falla o la relación termina.

Realización de Debida Diligencia y Monitoreo Continuo de Proveedores Críticos

La debida diligencia comienza antes de firmar un contrato. Los bancos deben evaluar la estabilidad financiera, historial operativo, postura de seguridad y cumplimiento regulatorio de un proveedor potencial. Deben revisar certificaciones como ISO 27001, SOC2 y estándares específicos del sector. Deben evaluar las capacidades de respuesta a incidentes del proveedor, planes de continuidad del negocio y cobertura de ciberseguros. Esta evaluación informa la decisión de incorporar al proveedor y define los términos contractuales.

Una vez incorporado el proveedor, el monitoreo continuo garantiza que los controles sigan siendo efectivos y los riesgos se mantengan dentro de la tolerancia. Los bancos deben revisar informes SOC 2 trimestrales o anuales, validar que se remedien los hallazgos y escalar brechas que excedan el apetito de riesgo. Deben monitorear incidentes de seguridad, filtraciones de datos o acciones regulatorias que afecten al proveedor.

Los bancos también deben monitorear el riesgo de concentración. Si múltiples funciones críticas dependen de un solo proveedor, el banco enfrenta una mayor exposición a interrupciones de servicio, incidentes cibernéticos o insolvencia del proveedor. DORA fomenta que los bancos diversifiquen su base de proveedores, negocien estándares de interoperabilidad y mantengan planes de contingencia que reduzcan puntos únicos de falla.

Vinculando el Cumplimiento de DORA con la Protección de Datos Sensibles

El cumplimiento de DORA exige que los bancos neerlandeses demuestren que protegen los sistemas TIC y los datos sensibles durante todo su ciclo de vida. Si bien los marcos de gobernanza, evaluaciones de riesgos y protocolos de incidentes establecen la responsabilidad, los controles técnicos aseguran la protección en la práctica. Los bancos deben integrar estos controles en una arquitectura cohesiva que regule cómo se mueven los datos sensibles entre sistemas internos, integraciones con terceros y endpoints de clientes.

La protección de datos sensibles comienza con la visibilidad. Los bancos deben identificar dónde residen los registros de clientes, instrucciones de pago, estados de cuenta, presentaciones regulatorias y comunicaciones internas. Deben rastrear cómo estos datos se mueven entre departamentos, cruzan fronteras organizacionales y pasan por servicios de terceros. Sin esta visibilidad, los bancos no pueden aplicar controles adecuados, detectar anomalías ni demostrar cumplimiento durante auditorías.

Una vez lograda la visibilidad, deben aplicar principios de seguridad de confianza cero que asumen que ningún usuario, dispositivo o sistema es confiable por defecto. Cada solicitud de acceso debe ser autenticada, autorizada y auditada. Las políticas de acceso deben reflejar el principio de mínimo privilegio, otorgando solo los permisos necesarios para cada función. Los bancos también deben aplicar controles conscientes de los datos que inspeccionen datos en movimiento, detecten información sensible y apliquen cifrado, redacción o bloqueo según la política.

Los registros de auditoría proporcionan la evidencia requerida para cumplir con las obligaciones de reporte de DORA y demostrar cumplimiento ante los reguladores. Los bancos deben generar registros inmutables que documenten quién accedió a qué datos, cuándo ocurrió el acceso, qué acciones se realizaron y si hubo violaciones de políticas. Estos registros deben correlacionarse con cronologías de incidentes, interacciones con terceros y procesos de negocio. Deben permanecer inviolables y accesibles durante los periodos de retención especificados por los reguladores.

Integrar la protección de datos sensibles con operaciones de seguridad más amplias permite la detección automatizada, orquestación de respuesta y monitoreo continuo del cumplimiento. Los bancos deben conectar controles de protección de datos con plataformas SIEM que correlacionen eventos de seguridad, plataformas SOAR que orquesten flujos de respuesta y plataformas ITSM que rastreen tareas de remediación. Esta integración reduce el esfuerzo manual, acelera la remediación y mejora la resiliencia operativa general.

Cómo la Red de Datos Privados de Kiteworks Apoya el Cumplimiento de DORA

La Red de Datos Privados de Kiteworks ofrece una plataforma unificada para proteger datos sensibles mientras se mueven por correo electrónico, uso compartido de archivos, transferencia de archivos gestionada, formularios web y APIs. Para los bancos neerlandeses que se preparan para cumplir con DORA, Kiteworks proporciona una capa complementaria que se integra con herramientas DSPM, CSPM e IAM existentes, enfocándose específicamente en proteger datos en movimiento y aplicar controles de confianza cero y conscientes de los datos.

Kiteworks aplica políticas de acceso granulares que reflejan roles organizacionales, clasificaciones de datos y requisitos regulatorios. Los bancos pueden definir políticas que restrinjan quién puede enviar estados de cuenta de clientes, exigir MFA para instrucciones de pago y bloquear transferencias de archivos no autorizadas a dominios externos. Las políticas se aplican de forma consistente en todos los canales de comunicación, eliminando brechas que surgen al gestionar correo electrónico, uso compartido de archivos y MFT por separado.

Las capacidades de inspección de datos y DLP permiten a los bancos detectar datos sensibles en movimiento y aplicar acciones de protección. Kiteworks analiza las comunicaciones salientes en busca de información personal identificable, números de tarjetas de pago, credenciales de cuentas y documentos confidenciales. Aplica cifrado, redacción o cuarentena según la política. Esto previene exposiciones accidentales y exfiltración deliberada durante interrupciones operativas o amenazas internas.

Los registros de auditoría inmutables capturan cada interacción con datos sensibles, proporcionando la evidencia necesaria para el reporte de incidentes de DORA y exámenes regulatorios. Los registros de auditoría documentan quién envió qué archivos, quién accedió a ellos, cuándo ocurrió el acceso y si hubo violaciones de políticas. Los registros se integran con plataformas SIEM como Splunk y QRadar, permitiendo a los bancos correlacionar eventos relacionados con datos con telemetría de seguridad más amplia. Esta integración mejora la precisión de la detección y acelera la respuesta a incidentes.

Los mapeos de cumplimiento alinean los controles de Kiteworks con los artículos de DORA, permitiendo a los bancos demostrar cómo controles técnicos específicos satisfacen obligaciones regulatorias. Los bancos pueden generar informes que muestran cómo las políticas de acceso aplican el mínimo privilegio, cómo el cifrado protege los datos en tránsito y en reposo, y cómo los registros de auditoría respaldan los plazos de reporte de incidentes. Estos informes agilizan los exámenes regulatorios y reducen el esfuerzo manual necesario para prepararse para auditorías.

Integración de Kiteworks con Plataformas SIEM, SOAR e ITSM

Kiteworks se integra con plataformas empresariales de seguridad y administración de servicios TI mediante APIs, webhooks y conectores preconfigurados. Los bancos pueden enviar registros de auditoría a plataformas SIEM, permitiendo que los centros de operaciones de seguridad correlacionen eventos relacionados con datos con tráfico de red, telemetría de endpoints e inteligencia de amenazas. Esta correlación mejora la detección de ataques multietapa que implican exfiltración de datos, movimientos laterales y comunicaciones de comando y control.

La integración con plataformas SOAR permite la orquestación automatizada de respuestas. Cuando Kiteworks detecta una violación de políticas o actividad sospechosa, puede activar un playbook SOAR que aísle al usuario, revoque el acceso, notifique al equipo de respuesta a incidentes y cree un ticket en la plataforma ITSM. Esta automatización reduce los tiempos de respuesta, asegura una ejecución consistente y libera a los analistas para enfocarse en investigaciones complejas.

La integración con plataformas ITSM como ServiceNow y Jira agiliza el seguimiento de la remediación. Cuando un escaneo de vulnerabilidades o una prueba de penetración identifica una política de acceso mal configurada, Kiteworks puede crear automáticamente una tarea de remediación, asignarla al equipo responsable y rastrear el avance hasta su cierre. Esta integración asegura que los hallazgos se traduzcan en acción y que los plazos de remediación se alineen con las expectativas de mejora continua de DORA.

Transformando el Cumplimiento de DORA en Resiliencia Operativa

Los bancos neerlandeses que abordan el cumplimiento de DORA de manera estratégica se posicionan para lograr mejoras en resiliencia operativa que van más allá de las obligaciones regulatorias. Al mapear sistemas TIC, clasificar flujos de datos sensibles, aplicar controles de confianza cero y conscientes de los datos, e integrarse con plataformas SIEM, SOAR e ITSM, los bancos reducen su superficie de ataque, aceleran la detección y remediación, y demuestran preparación para auditorías bajo el escrutinio regulatorio.

Los marcos de gobernanza, protocolos de incidentes y programas de pruebas de resiliencia exigidos por DORA crean una base para la mejora continua. Los bancos que integran estas prácticas en su cultura y modelos operativos responden con mayor eficacia a amenazas emergentes, se adaptan más rápido a los cambios tecnológicos y se recuperan más ágilmente de las interrupciones.

La preparación de los bancos neerlandeses para cumplir con DORA depende de su capacidad para coordinar riesgos, TI, seguridad, legal y compras, aplicar controles técnicos que protejan datos sensibles en movimiento y generar los registros de auditoría requeridos para el reporte regulatorio. La Red de Datos Privados de Kiteworks apoya estos objetivos al ofrecer una plataforma unificada para proteger correo electrónico, uso compartido de archivos, transferencia de archivos gestionada, formularios web y APIs con controles de acceso granulares, inspección de datos, registros de auditoría inmutables y mapeos de cumplimiento alineados con los requisitos de DORA.

Descargo de Responsabilidad sobre Cumplimiento

Este artículo proporciona información general sobre los requisitos de cumplimiento de DORA y cómo las capacidades de Kiteworks apoyan los objetivos de resiliencia operativa. No constituye asesoría legal. Las organizaciones deben consultar a asesores legales calificados para interpretar los requisitos de DORA específicos para sus operaciones y asegurar que sus programas de cumplimiento satisfagan las obligaciones regulatorias.

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Preguntas Frecuentes

DORA es plenamente aplicable desde el 17 de enero de 2025. Los bancos neerlandeses ya se encuentran en fase activa de cumplimiento y aplicación, lo que incluye operacionalizar marcos de administración de riesgos de seguridad TIC, establecer protocolos de respuesta a incidentes que cumplan con los plazos de notificación de cuatro horas, realizar pruebas de penetración dirigidas por amenazas e implementar controles de administración de riesgos de terceros.

Los bancos clasifican a los proveedores como críticos según el volumen de transacciones procesadas, la sensibilidad de los datos gestionados, la disponibilidad de alternativas y la complejidad de la migración. Los proveedores críticos reciben debida diligencia, monitoreo y cláusulas contractuales reforzadas.

Las notificaciones iniciales a De Nederlandsche Bank deben incluir la naturaleza del incidente, sistemas afectados, impacto estimado y acciones de respuesta dentro de las cuatro horas. Los informes intermedios, en un plazo de 72 horas, proporcionan análisis de causa raíz, medidas de contención y avance en la recuperación. Los informes finales, en un mes, incluyen análisis integral, lecciones aprendidas y planes de remediación.

DORA exige pruebas de penetración dirigidas por amenazas que imitan adversarios sofisticados, no solo escaneos de vulnerabilidades. Los bancos deben realizar pruebas al menos cada tres años, cubriendo funciones críticas, sistemas centrales y dependencias de terceros. Las pruebas deben simular ataques multivectoriales, ingeniería social e interrupciones prolongadas.

Los bancos deben alinear los requisitos de DORA con PSD2, GDPR, la Directiva de Seguridad de Redes y Sistemas de Información y las directrices de la Autoridad Bancaria Europea. Esto incluye mapear obligaciones superpuestas, armonizar políticas, consolidar registros de auditoría y agilizar los flujos de reporte.

Puntos Clave

  1. Obligaciones Vinculantes de DORA. La Ley de Resiliencia Operativa Digital (DORA), plenamente aplicable desde enero de 2025, impone requisitos estrictos y exigibles a los bancos neerlandeses para la administración de riesgos TIC, respuesta a incidentes, pruebas de resiliencia y supervisión de terceros para minimizar vulnerabilidades sistémicas.
  2. Mapeo de Sistemas TIC. Los bancos neerlandeses deben inventariar todos los sistemas TIC y clasificar los flujos de datos sensibles para asegurar visibilidad, aplicar controles específicos y mantener preparación para auditorías bajo el escrutinio de De Nederlandsche Bank.
  3. Seguridad de Confianza Cero. Implementar arquitectura de confianza cero y controles de acceso conscientes de los datos es fundamental para proteger datos sensibles de clientes y presentaciones regulatorias, reduciendo riesgos de accesos no autorizados y ransomware durante interrupciones.
  4. Registros de Auditoría Inmutables. Los bancos deben generar registros de auditoría inviolables que correlacionen datos técnicos con procesos de negocio e interacciones con terceros para demostrar cumplimiento de DORA y cumplir estrictos requisitos de reporte.

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